Narra Dani.
- ¿Pero que estás diciendo, Cristina? - dije sorprendido hacia lo que me acababa de decir.
- No me mientas Dani. Sé como la miras.
- ¿Y cómo crees que la miro, exactamente?
- Como me mirabas a mi antes.
Me quedé pensativo. Sí, tengo que reconocerlo: Anna llevaba tiempo que me encantaba, todo lo que hacía y su manera de ser pero no creía que esto se notaba tanto. Tan solo me he preocupado por ella, la veo mal después de todo lo que nos está pasando con el programa. Después de la últimas palabras de Cristina vino Flo a avisarnos de que faltaban pocos segundos para entrar en emisión de nuevo y no tuve tiempo de responderla. La verdad es que del todo el tiempo que llevo con Cristina, estas últimas semanas han sido muy pesadas para mi en la relación. Es como si ya no me gustase Cristina. Y no me equivocaba.
Al acabar el programa fui para mi camerino y justo antes de entrar vi como Raúl se acercaba.
- ¡Raúl! ¡Que te equivocas de camerino! - dije entre risas.
- No, esta vez no. - dijo también riendo - vengo a buscar a Anna a su camerino.
- ¿A Anna? - me sorprendí.
- Sí. La vi un poco bajoneada y le he invitado a tomar algo en un bar que inauguraron hace poco.
- Ah. Sí, la verdad es que yo también la he visto triste y sé que es por mi culpa.
- Mira Dani, Anna está mal porque está triste de que todo acabe, pero te puedo asegurar de que no está enfadada, solamente molesta. Te lo puedo asegurar porque ella me lo ha dicho. Así que no te preocupes, sabes que Anna no es de enfadarse tan fácilmente.
- Espero que sea así como dices.
- Tengo una idea... - dice cuando se toca la barbilla.
- Tengo miedo. - dice entre risas.
- No debes. - ríe - Iba a proponerte que si quieres venir con nosotros, pasaremos un buen rato y además podéis hablar vosotros. Yo puedo invitar a alguien más del equipo para que podáis hablar tranquilos.
- Creo que es una idea perfecta. - y sonríe.
sábado, 1 de agosto de 2015
lunes, 27 de julio de 2015
Capítulo 5.
Narra Dani.
Por mi cabeza pasan muchas cosas. Yo también no quiero que termine, es una etapa de mi vida en la que he crecido profesionalmente y en la que he conocido a gente increíble como Anna.
Anna...
La verdad es que me siento fatal. Pensaba que entendería mi decisión y me dolía todo lo que pensaba sobre mi marcha. No me podía quitar de la cabeza todo lo que había hablado con ella hace un rato en mi camerino. Después de que se fuera, no tuve oportunidad de volver a hablar con ella o de, simplemente, verla. Mientras estábamos en emisión, la notaba muy distante y seca cuando le tocaba hablar conmigo, y eso nunca me lo había hecho, así que decidí en la publicidad ir a hablar con ella.
Me levanté y fui hacía su sitio. Ella me miró y me volvió a ignorar. Pero cuando iba a empezar a hablar, Cristina me cogió del brazo y me arrastró hasta la otra punta y no me dio tiempo ni a pronunciar palabra.
- ¿Qué haces Cr...
Cristina comenzó a besarme de manera exagerada, sin dejar que hablara. Cuando terminó, conseguí hablar.
- ¿Por qué me has arrastrado hasta la otra punta de plató, Cristina? Quería hablar con Anna.
- Porque tenía muchas ganas de besarte y achuchar a este pedazo de novio que tengo - Cristina elevaba el tono de voz cada vez que pronunciaba la palabra "novio". - ¿Por qué tienes que hablar con ella?
- Cristina, somos compañeros de trabajo, tendré que hablar con ella.
- Sí, pero creo que lo que tenías que decirle no era por el programa.
- No te pongas celosa, solo le iba a preguntar como estaba.
- ¿Qué le pasa?
- Se ha enterado de que el programa posiblemente en dos semanas acabe y que yo me voy a hacer un programa con Mediaset.
- ¿Y qué le importa a ella lo que hagas o dejes de hacer?
- ¿Cómo puedes ser así? Anna, como yo, como Flo y como todo este equipo, estamos muy unidos desde hace dos años y algunos meses, para nosotros es muy difícil que esto acabe.
- Dani, es solo un programa.
- No, no te equivoques, no solo es un programa. Somos una familia.
A Cristina esto no le sentó muy bien. Yo dije lo que sentía en ese momento.
- O sea que todo esto es más importante que nuestra relación. - dijo molesta.
- Yo no he dicho eso.
- Lo has insinuado.
- Yo no he insinuado nada. Solo te he dicho que quería hablar con Anna para saber como está, nada más.
- No, si está todo muy claro. - dice elevando el tono de voz.
- ¿Qué está claro?
- Que llevas mucho tiempo sintiendo cosas por ella, ¿qué crees que no me he dado cuenta?
Por mi cabeza pasan muchas cosas. Yo también no quiero que termine, es una etapa de mi vida en la que he crecido profesionalmente y en la que he conocido a gente increíble como Anna.
Anna...
La verdad es que me siento fatal. Pensaba que entendería mi decisión y me dolía todo lo que pensaba sobre mi marcha. No me podía quitar de la cabeza todo lo que había hablado con ella hace un rato en mi camerino. Después de que se fuera, no tuve oportunidad de volver a hablar con ella o de, simplemente, verla. Mientras estábamos en emisión, la notaba muy distante y seca cuando le tocaba hablar conmigo, y eso nunca me lo había hecho, así que decidí en la publicidad ir a hablar con ella.
Me levanté y fui hacía su sitio. Ella me miró y me volvió a ignorar. Pero cuando iba a empezar a hablar, Cristina me cogió del brazo y me arrastró hasta la otra punta y no me dio tiempo ni a pronunciar palabra.
- ¿Qué haces Cr...
Cristina comenzó a besarme de manera exagerada, sin dejar que hablara. Cuando terminó, conseguí hablar.
- ¿Por qué me has arrastrado hasta la otra punta de plató, Cristina? Quería hablar con Anna.
- Porque tenía muchas ganas de besarte y achuchar a este pedazo de novio que tengo - Cristina elevaba el tono de voz cada vez que pronunciaba la palabra "novio". - ¿Por qué tienes que hablar con ella?
- Cristina, somos compañeros de trabajo, tendré que hablar con ella.
- Sí, pero creo que lo que tenías que decirle no era por el programa.
- No te pongas celosa, solo le iba a preguntar como estaba.
- ¿Qué le pasa?
- Se ha enterado de que el programa posiblemente en dos semanas acabe y que yo me voy a hacer un programa con Mediaset.
- ¿Y qué le importa a ella lo que hagas o dejes de hacer?
- ¿Cómo puedes ser así? Anna, como yo, como Flo y como todo este equipo, estamos muy unidos desde hace dos años y algunos meses, para nosotros es muy difícil que esto acabe.
- Dani, es solo un programa.
- No, no te equivoques, no solo es un programa. Somos una familia.
A Cristina esto no le sentó muy bien. Yo dije lo que sentía en ese momento.
- O sea que todo esto es más importante que nuestra relación. - dijo molesta.
- Yo no he dicho eso.
- Lo has insinuado.
- Yo no he insinuado nada. Solo te he dicho que quería hablar con Anna para saber como está, nada más.
- No, si está todo muy claro. - dice elevando el tono de voz.
- ¿Qué está claro?
- Que llevas mucho tiempo sintiendo cosas por ella, ¿qué crees que no me he dado cuenta?
Capítulo 4.
Narra Anna.
La miro sorprendida. No me esperaba para nada esa pregunta de Raúl.
- Qué va, ¿de dónde sacas esas cosas?
- No sé, me da la sensación de que aparte de que te afecte por lo profesional, también te duele separarte de Dani porque sientes cosas por él y por eso te afecta tanto que acepte otros proyectos - dice cuando se sienta en el sofá - pero no pienses que le estoy defendiendo ni mucho menos, a mi también me da impotencia lo que le pasa al programa y a la idea de que todo esto termine.
- Nada que ver, a Dani lo quiero como a alguien de mi familia, como un hermano o algo así. Después de todos estos años vosotros os habéis convertido en mi segunda familia, en mi familia madrileña.
- Anna, no me mientas. Sabes que me lo puede contar.
- No te miento. - dije firme, aunque dudaba que mi firmeza mostrara algún punto de debilidad.
- Bueno, te haré caso. ¿Quieres que vayamos a tomar algo después del programa? Han abierto un bar por aquí cerca. El otro día fui con unos amigos y el ambiente está perfecto para pasar un buen rato.
- Sí, me va a hacer bien despejarme de todo esto por un rato. Después del programa, ¿me vienes a buscar en mi camerino?
- Claro. - dijo sonriendo. Sonreí también.
Dado que era casi la hora de comenzar el programa, Meri tocó en la puerta y entró en el camerino de Raúl para avisarnos de que quedaban pocos minutos para empezar el programa. Éste transcurrió como siempre aunque con una pequeña diferencia: sabía que estaba siendo muy seca con Dani. No podía aceptar lo que iba a hacer pero tampoco estaba enfadada con él. Estaba molesta, muy molesta. Parecía que todo lo que habíamos creado se derrumbaba a cada segundo y que yo no podía hacer nada para impedirlo.
En ese momento llegaba la publicidad y me quedé en la silla sentada, pensando. Pensaba en lo que me había dicho Raúl de que si sentía cosas por Dani, ¿le había mentido? La verdad es que estaba muy confundida, no sabía lo que sentía. La verdad es que Dani me gustaba, me gustaba desde siempre, pero no quería estropear la relación que tenía con Cristina.
Alguien me sacó de mis pensamientos. Era Dani. Le miré pero después desvié la mirada para mirar el guión. Notaba como clavaba sus ojos en mi. Estaba tensa, me ponía nerviosa que me mirase de esa manera. Pero no duraría mucho tiempo: Cristina le cogió de un brazo y lo arrastro al otro lado del plató para, bueno, besarse y esas cosas.
La miro sorprendida. No me esperaba para nada esa pregunta de Raúl.
- Qué va, ¿de dónde sacas esas cosas?
- No sé, me da la sensación de que aparte de que te afecte por lo profesional, también te duele separarte de Dani porque sientes cosas por él y por eso te afecta tanto que acepte otros proyectos - dice cuando se sienta en el sofá - pero no pienses que le estoy defendiendo ni mucho menos, a mi también me da impotencia lo que le pasa al programa y a la idea de que todo esto termine.
- Nada que ver, a Dani lo quiero como a alguien de mi familia, como un hermano o algo así. Después de todos estos años vosotros os habéis convertido en mi segunda familia, en mi familia madrileña.
- Anna, no me mientas. Sabes que me lo puede contar.
- No te miento. - dije firme, aunque dudaba que mi firmeza mostrara algún punto de debilidad.
- Bueno, te haré caso. ¿Quieres que vayamos a tomar algo después del programa? Han abierto un bar por aquí cerca. El otro día fui con unos amigos y el ambiente está perfecto para pasar un buen rato.
- Sí, me va a hacer bien despejarme de todo esto por un rato. Después del programa, ¿me vienes a buscar en mi camerino?
- Claro. - dijo sonriendo. Sonreí también.
Dado que era casi la hora de comenzar el programa, Meri tocó en la puerta y entró en el camerino de Raúl para avisarnos de que quedaban pocos minutos para empezar el programa. Éste transcurrió como siempre aunque con una pequeña diferencia: sabía que estaba siendo muy seca con Dani. No podía aceptar lo que iba a hacer pero tampoco estaba enfadada con él. Estaba molesta, muy molesta. Parecía que todo lo que habíamos creado se derrumbaba a cada segundo y que yo no podía hacer nada para impedirlo.
En ese momento llegaba la publicidad y me quedé en la silla sentada, pensando. Pensaba en lo que me había dicho Raúl de que si sentía cosas por Dani, ¿le había mentido? La verdad es que estaba muy confundida, no sabía lo que sentía. La verdad es que Dani me gustaba, me gustaba desde siempre, pero no quería estropear la relación que tenía con Cristina.
Alguien me sacó de mis pensamientos. Era Dani. Le miré pero después desvié la mirada para mirar el guión. Notaba como clavaba sus ojos en mi. Estaba tensa, me ponía nerviosa que me mirase de esa manera. Pero no duraría mucho tiempo: Cristina le cogió de un brazo y lo arrastro al otro lado del plató para, bueno, besarse y esas cosas.
viernes, 29 de mayo de 2015
Capítulo 3.
Narra Anna
Después de unos segundos intentando asimilar lo que me acababa de decir Dani, consigo hablar.
- No sé como nos puedes hacer esto... Aún puede resurgir, estoy segura de ello.
- Anna, los datos de audiencia son muy bajos, nos han dado dos semanas. ¿Piensas que en dos semanas podremos subir?
- Pero y si no lo hacemos, alguna cadena nos aceptará, como pasó con Tonterías las Justas. Pero si te vas, todo esto se romperá... - estoy a punto de romper a llorar, no quería que estos casi tres años con ellos se acabaran, pero la cara de Dani me lo decía todo. - Va a ser mejor que me vaya.
Dani se me queda unos segundos mirándome. Me levanto y siento como su mirada se clava en mi. Doy los primeros pasos para irme de su camerino, llego a la puerta y salgo. Voy caminando por los pasillos si poder dejar de pensar en la conversación que había tenido con Dani. El nudo en la garganta seguía ahí, mi impotencia ante la situación también. No podía creer que solo faltaban dos semanas de una de las mejores etapas de mi vida, y sobretodo no paraba de pensar en que Dani se separaría de nosotros. No podía soportar esa situación.
Sigo caminando hasta que llego a una puerta. Me detengo y miro que se trata de el camerino de Raúl. Me apetece hablar con él. Raúl es uno de aquellos chicos graciosos y agradables que siempre te escuchan y desde que llegó a Otra Movida siempre me ha escuchado. Se ha convertido en un confidente y en uno de mis mejores amigos.
- ¿Se puede? - pregunto después de haber picado tres veces a la puerta.
- Adelante - se escucha des de el interior.
- Hola, Raúl. ¿Puedo quedarme un rato contigo? - digo después de cerrar la puerta de su cuarto.
- Claro que si, rubia. Ya sabes que puedes venir cuando quieras. ¿Qué te pasa? - pregunta cuando alza la mirada y ve mi cara.
- Acabo de venir de hablar con Dani. Se va, se separa de nosotros.
- Ya sabía que Otra Movida acababa, pero lo de Dani no tenía ni idea. - dice sorprendido.
- Dicen que todavía no lo pueden hacer oficial, pero es seguro lo de que hace un nuevo programa él solo. - rompo a llorar.
- Tanquila, Annita - dice acariciándome la cabeza.
- Es que cada uno va a ir por su lado y me duele decirlo, han sido unos años maravillosos.
Raúl sigue acariciándome el pelo. De repente, empieza de nuevo ha hablar.
- Aparte de que no quieres que se acabe esto, ¿no será que aún sientes cosas por él y te da miedo que esta separación sea definitiva?
Después de unos segundos intentando asimilar lo que me acababa de decir Dani, consigo hablar.
- No sé como nos puedes hacer esto... Aún puede resurgir, estoy segura de ello.
- Anna, los datos de audiencia son muy bajos, nos han dado dos semanas. ¿Piensas que en dos semanas podremos subir?
- Pero y si no lo hacemos, alguna cadena nos aceptará, como pasó con Tonterías las Justas. Pero si te vas, todo esto se romperá... - estoy a punto de romper a llorar, no quería que estos casi tres años con ellos se acabaran, pero la cara de Dani me lo decía todo. - Va a ser mejor que me vaya.
Dani se me queda unos segundos mirándome. Me levanto y siento como su mirada se clava en mi. Doy los primeros pasos para irme de su camerino, llego a la puerta y salgo. Voy caminando por los pasillos si poder dejar de pensar en la conversación que había tenido con Dani. El nudo en la garganta seguía ahí, mi impotencia ante la situación también. No podía creer que solo faltaban dos semanas de una de las mejores etapas de mi vida, y sobretodo no paraba de pensar en que Dani se separaría de nosotros. No podía soportar esa situación.
Sigo caminando hasta que llego a una puerta. Me detengo y miro que se trata de el camerino de Raúl. Me apetece hablar con él. Raúl es uno de aquellos chicos graciosos y agradables que siempre te escuchan y desde que llegó a Otra Movida siempre me ha escuchado. Se ha convertido en un confidente y en uno de mis mejores amigos.
- ¿Se puede? - pregunto después de haber picado tres veces a la puerta.
- Adelante - se escucha des de el interior.
- Hola, Raúl. ¿Puedo quedarme un rato contigo? - digo después de cerrar la puerta de su cuarto.
- Claro que si, rubia. Ya sabes que puedes venir cuando quieras. ¿Qué te pasa? - pregunta cuando alza la mirada y ve mi cara.
- Acabo de venir de hablar con Dani. Se va, se separa de nosotros.
- Ya sabía que Otra Movida acababa, pero lo de Dani no tenía ni idea. - dice sorprendido.
- Dicen que todavía no lo pueden hacer oficial, pero es seguro lo de que hace un nuevo programa él solo. - rompo a llorar.
- Tanquila, Annita - dice acariciándome la cabeza.
- Es que cada uno va a ir por su lado y me duele decirlo, han sido unos años maravillosos.
Raúl sigue acariciándome el pelo. De repente, empieza de nuevo ha hablar.
- Aparte de que no quieres que se acabe esto, ¿no será que aún sientes cosas por él y te da miedo que esta separación sea definitiva?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)